Mobe, una económica opción prepago para peajes Vía-T

Manuel Delgado Tenorio l http://manueldelgado.com
                                                                                                                                                                
 
Quienes me conozcan desde hace un tiempo sabrán que, en mi anterior etapa profesional, me dediqué durante un tiempo al (nada) apasionante mundo del peaje electrónico free-flow. Desde entonces, no puedo evitar tener un cierto interés por lo que ocurre en la industria del road charging. Por eso, cuando oí hablar por primera vez de Mobe, un emisor de tags de prepago para el sistema Vía-T, me lancé a contactar con ellos para conocer más de su servicio y ofrecerme a probarlo y escribir al respecto, a lo que accedieron encantados.
Tradicionalmente, los dispositivos que te permiten utilizar los carriles de telepeaje en las autopistas españolas han sido emitidos o bien por las principales entidades financieras o por emisores de tarjetas de combustible, como Solred o DKV. Por eso me sorprendió conocer un nuevo jugador en este mercado, Mobe (o, mejor dicho, Pagatelia, la empresa que hay detrás), que prescinde de un intermediario financiero, te permite contratar y operar enteramente a través de su web y, además, es un servicio de prepago y con unas cuotas más económicas que las habituales en los bancos y cajas.
Como usuario muy esporádico de peajes, nunca había encontrado sentido económico a tener mi propio tag de Vía-T, porque el coste de la cuota anual no compensaba la ventaja de pasar más rápido por las vías automáticas. Con el tiempo, las cuotas han bajado mucho (ahora mismo, deben estar alrededor de los 9€/año) pero Mobe va más allá: la cuota inicial es de sólo 16,90€ (muchos bancos cobran 36€) y la cuota anual es de sólo 6€. Y aún van más allá: si eres un usuario muy poco frecuente, puedes elegir no pagar una cuota anual, con lo que pagarías sólo 1€ cada mes que uses el dispositivo. Si no lo usas un mes, no pagas nada. Con precios así, sí merece la pena tener un tag incluso para uso muy esporádico (para ahorrar tiempo en las colas de los peajes, sobre todo en verano, puentes, etc.)
El tag te lo hacen llegar por mensajero pocos días después de solicitarlo a través de su web. La cajita de cartón en la que viene cuenta con instrucciones para facilitar la instalación y un par de accesorios muy útiles: el soporte adhesivo que pegarás en el cristal y una toallita limpiadora para limpiar la superficie donde lo vas a pegar (y que no se te caiga al día siguiente). El soporte es de plástico transparente así que, cuando quitas el tag, ni te enteras de que está ahí. Recuerda que tu dispositivo es un medio de pago igual que una tarjeta de crédito, así que no es conveniente dejarlo a la vista más de lo necesario. Lo sacas del soporte y te lo llevas o lo dejas en la guantera (es muy pequeño y ligero).
Reconozco que apenas he tenido oportunidad de probar el tag a lo largo de estos meses. De hecho, sólo en una ocasión, en un fin de semana que pasamos en San Sebastián, he podido usarlo. Eso sí, me ha bastado para comprobar lo cómodo que resulta usar los carriles automáticos en lugar de pasar por la cabina de peaje de toda la vida. Tienes que reducir la velocidad, pero no llegas a pararte y, en cuanto oyes el pitido del aparato, la barrera se levanta ante ti para que prosigas las marcha, con lo que incluso ahorras en combustible. Este verano, en nuestro tradicional viaje a Galicia, disfrutaré aún más evitando las colas en los múltiples peajes por los que pasaremos. Y se acabó rebuscar a la caza de monedas o la tarjeta de crédito.
Los tránsitos que haces por autopistas de peaje se van descontando de tu saldo en el sistema. En todo momento, puedes acceder a la web de Mobe para consultar tus viajes, tu saldo, hacer recargas, descargarte las facturas, etc. Además, puedes hacer que el sistema realice recargas de forma automática cuando tu saldo se reduzca por debajo de un umbral que marques. La web es sencilla e intuitiva: te da la información que necesitas para comprobar que todo está OK y hacer las operaciones de recarga, sin complicarte la vida.
La única pega que le encuentro al sistema es el importante desfase que puede llegar a haber entre que pasas por el peaje y que ese tránsito queda reflejado en tu cuenta. Puede que incluso tránsitos que hayas hecho en un mismo viaje aparezcan en tu cuenta con días de diferencia, dificultando aún más la consulta de tus viajes. No obstante, me consta que nada de esto es responsabilidad de Mobe: cada empresa concesionaria tiene su propia política de proceso y transmisión de los datos y, además, nunca han sido grandes amigas de la operación en tiempo real, por los costes que conlleva. Como esto te ocurrirá igual con cualquier otro emisor de dispositivos de telepeaje, si trabajas con Mobe tendrás la ventaja de que su amigable web te permitirá consultar la información de forma mucho más cómoda.
En resumen, tanto si usas las autopistas de peaje con frecuencia como si no, contar con un tag Vía-T de Mobe te permitirá ahorrar tiempo y dinero.
Muchas gracias a Mobe por facilitarme el alta en su servicio en condiciones ventajosas para que pudiera llevar a cabo esta reseña.

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