Vamos a comer percebes

Aún no ha comenzado el verano y las temperaturas, pese a un pequeño cambio algunos días, invitan a que mandemos de nuevo a nuestro compañero a viajar. Como somos buenos, hemos descartado las zonas calurosas de nuestra amplia geografía y, en esta ocasión, le vamos a llevar a Galicia. En concreto, a que aprenda a comer percebes. Lo primero que hizo nuestro viajero, antes de afrontar el reto que le propusimos fue la de consultar en el diccionario de la RAE el significado de percebe. Empezaba mal, porque se quedó con la segunda acepción de la palabra que, coloquialmente, significa “persona torpe o ignorante”.
Seguro que si le ponen a su nombre ese significado, no se equivocan. Él, ya sabéis que lo queremos mantener en el anonimato, sólo era consciente de que debía ir a un pueblo de Galicia, Cedeira, famoso por sus percebes… y por muchas más cosas.
Volviendo al significado de la palabra, está claro que debía haberse quedado con la primera: “Crustáceo cirrópodo, que tiene un caparazón compuesto de cinco piezas y un pedúnculo carnoso con el cual se adhiere a los peñascos de las costas. Se cría formando grupos y es comestible”. Cuando empezó a leerlo, los sudores que le recorrían por la frente no eran debidos a su viaje a Córdoba, no. Eran causados por el desconocimiento. Cirrópodo, pedúnculo…
Se quedó más tranquilo cuando le dijimos que era una de las exquisiteces de la gastronomía patria. Y que, cómo no, iba a degustarlos allí.
Coche, gasolina, mobe y a viajar. Además, llega a tiempo a las Fiestas en honor a San Antonio. Pío o no, nuestro compañero, que ya es un ‘guaje cordobé’, quiere convertirse a la religión del albariño y del percebe. Nos dice que tampoco va a dejar de lado el pulpo, ni las empanadas, ni…
Se enteró de que el mes de junio es uno de los mejores para la temporada del percebe fresco, junto a marzo, septiembre y diciembre, por lo que ya ha reservado fechas para ir otros meses.
Un poco de cultura
Le dijimos que se dejara de tonterías, que cada vez que lo mandamos a algún sitio, lo único a lo que le daba importancia es a la gastronomía. Que empezara a ver sitios y que nos contara algo de ellos… Como el que oye llover.
Pero de este viaje no pasa y, o nos manda algo distinto a la comida, o el jefe le corta las alas y se acabaron los viajes. Con esa amenaza, sí que se asustó y dijo que se iba a poner las pilas. Ya está allí y nos ha ido mandando fotos de los sitios en los que ha estado y le han gustado.
Uno de ellos son los acantilados de Vixía Herbeira. Uno de la tierra le dijo que son los más altos de Europa, que miden más de 600 de altura y que son uno de los lugares más bellos de Galicia. También habló de algo así como que son Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).
También fue a otro acantilado, el de San Andrés de Teixido. Otro lugareño le dijo una cosa que le dejó pensativo (bueno, lo que pueda pensar): “A San Andrés de Teixido vai de morto o que non foi de vivo” (A San Andres de Teixido va de muerto el que no fue de vivo).
A nuestro intrépido no le gustan mucho estas cosas, por lo que nos dijo que ya no visitaba más lugares y se dedicaba al placer del xantar, aunque nos dejaba una última anécdota que se cuenta entre los celtas: es un lugar misterioso y atractivo para creyentes de todo ámbito. Se dice que es aquí donde se encuentra “La Puerta del Mas allá del mundo Celta”.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s